
“COLÓCATE EN EL ÚLTIMO SITIO”.
Año 2023
Sábado de la trigésima semana del tiempo ordinario
Color: blanco
SANTOS:
San Carlos Borromeo, obispo
[Enlace Santos del día]
LITURGIA DE LA PALABRA
PRIMERA LECTURA
Lectura de la carta del Apóstol san Pablo los cristianos de Roma 11, 1-2a. 11-12. 25-29
Hermanos:
Yo me pregunto: ¿habrá Dios rechazado a su Pueblo? ¡Nada de eso! Yo mismo soy israelita, descendiente de Abraham y miembro de la tribu de Benjamín. Dios no ha rechazado a su Pueblo, al que eligió de antemano.
Yo me pregunto entonces: ¿El tropiezo de Israel significará su caída definitiva? De ninguna manera. Por el contrario, a raíz de su caída, la salvación llegó a los paganos, a fin de provocar los celos de Israel.
Ahora bien, si su caída enriqueció al mundo y su disminución, los paganos, ¿qué no conseguirá su conversión total?
Hermanos, no quiero que ignoren este misterio, a fin de que no presuman de ustedes mismos: el endurecimiento de una parte de Israel durará hasta que haya entrado la totalidad de los paganos. Y entonces todo Israel será salvado, según lo que dice la escritura: “De Sión vendrá el Libertador. Él apartará la impiedad de Jacob. Y ésta será mi alianza con ellos, cuando los purifique de sus pecados”.
Ahora bien, en lo que se refiere a la Buena Noticia, ellos son enemigos de Dios, a causa de ustedes; pero desde el punto de vista de la elección divina, son amados en atención a sus padres.
Porque los dones y el llamado de Dios son irrevocables.
SALMO RESPONSORIAL
Sal. 93, 12-13a. 14-15. 17-18
R/. El Señor no abandona a su pueblo.
Feliz el que es educado por ti, Señor, aquél a quien instruyes con tu ley, para darle un descanso después de la adversidad.
Porque el Señor no abandona a su pueblo ni deja desamparada a su herencia: la justicia volverá a los tribunales y los rectos de corazón la seguirán.
Si el Señor no me hubiera ayudado, ya estaría habitando en la región del silencio. Cuando pienso que voy a resbalar, tu misericordia, Señor, me sostiene.
EVANGELIO
Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Lucas 14, 1. 7-11
Un sábado, Jesús entró a comer en casa de uno de los principales fariseos. Ellos lo observaban atentamente. Y al notar cómo los invitados buscaban los primeros puestos, les dijo esta parábola:
“Si te invitan a un banquete de bodas, no te coloques en el primer lugar, porque puede suceder que haya sido invitada otra persona más importante que tú, y cuando llegue el que los invitó a los dos, tenga que decirte: “Déjale el sitio”, y así, lleno de vergüenza, tengas que ponerte en el último lugar.
Al contrario, cuando te inviten, ve a colocarte en el último sitio, de manera que cuando llegue el que te invitó, te diga: “Amigo, acércate más”, y así quedarás bien delante de todos los invitados. Porque todo el que se eleva será humillado, y el que se humilla será elevado”.













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