
Para poder comprender correctamente lo que es el Acompañamiento Espiritual y especialmente el que es materia de nuestra propuesta “el Ignaciano”, planteamos algunas preguntas al respecto para mayor información:
¿Qué es el Acompañamiento Espiritual Ignaciano?
El acompañamiento espiritual ignaciano es un tipo de guía o ayuda personal para el camino de fe, basado en la espiritualidad de San Ignacio de Loyola, el fundador de la Compañía de Jesús (los Jesuitas).
La idea central es que otra persona te “acompaña” en tu vía espiritual, como un compañero de camino, no como un jefe que te da órdenes. Es un espacio de diálogo donde puedes hablar abiertamente de tu vida y de cómo Dios se manifiesta en ella.
Ten presente que no es una terapia psicológica ni un simple consejo, sino una ayuda para aprender a caminar por ti mismo de la mano de Dios, encontrándolo en “todas las cosas y/o etapas” de tu vida.
¿En qué consiste el Acompañamiento Espiritual Ignaciano?
Consiste en una serie de conversaciones regulares, donde una persona (el acompañado) comparte sus experiencias, oraciones, luchas y alegrías con otra persona (el acompañante). La meta no es solucionar problemas del día a día, sino ayudar al acompañado a descubrir y seguir la voluntad de Dios en su vida.
El acompañante no te dice qué hacer. Su función es ayudarte a:
Escuchar: A estar más atento a tus sentimientos, pensamientos y deseos más profundos, para ver cómo Dios se comunica contigo.
Discernir: A diferenciar entre las “mociones” (los impulsos o movimientos internos del espíritu) que vienen de Dios y las que no, para tomar decisiones con mayor libertad y confianza.
Crecer: A profundizar tu relación con Dios y a encontrarlo no solo en la oración, sino también en las cosas cotidianas de la vida: el trabajo, la familia, los amigos, etc.
Una manera ilustrada de explicarte qué es el Acompañamiento Espiritual Ignaciano …
Imagínate que estás en un bosque muy grande y lleno de caminos. Quieres llegar a un lugar específico, pero no sabes cuál es la mejor ruta.
El acompañamiento espiritual ignaciano sería como tener a un amigo que ya conoce el bosque y te acompaña en el camino.
No te lleva de la mano ni te arrastra: Simplemente camina a tu lado, a tu ritmo.













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